Melilla

Monte Gurugu Melilla

Así ocurrió en la jornada del 8 de agosto en el momento en que los harkeños atacaron al convoy que se dirigía desde Melilla hacia las posiciones externas. Era tiempo de asegurar los puntos fuertes que se iban estableciendo en el territorio que rodeaba la ciudad.

Monte Gurugu Melilla

Si intentas entrar al Gurugú, apuntarán la matrícula de tu vehículo, registrarán tu identidad, y vigilarán escrupulosamente que no puedas llevar a cabo fotografías o grabar vídeos, o que no lleves comida o útiles que logres dar a los inmigrantes. Tal es el control y la presión que Marruecos mantiene contra estas personas que han recorrido una cantidad enorme de km para buscar una vida mejor que creen que les espera del otro lado de la valla. La situación de los inmigrantes en el Gurugú jamás dejó de ser complicada. Centenares de subsaharianos son atendidos en el hospital de Nador y en otros centros médicos cercanos al monte que corona Melilla por las «brutales agresiones» que les propinan los policías y los militares marroquís, afirma José Palazón, de la ONG Prodein.

Marruecos

Tampoco hay ningún cartón o manta sobre los que dormir. Hace unas horas, la policía ha reventado el campamento y se lo llevó todo.

Monte Gurugu Melilla

Y al revés, he visto gente que ha llegado una noche y al día siguiente ha cruzado. Si a esa persona le cuestiones si la valla es bien difícil, te dirá que no. En cada lugar hay racistas y hay gente buena. Hemos conocido mucho más gente buena en Marruecos, y también hemos conocido a racistas. lo logré a la octava, así que las otras siete me han pegado bastante.

Monte Gurugú (sevilla)

24 de los que sí lo lograron fueron trasladados al CETI. El resto logró huir de las autoridades fronterizas. Con el de este viernes, es el quinto intento de entrada que se contabiliza en el mes de noviembre. Precisamente en el campamento del Gurugú donde conviven Abdulkarim y Abang no tienen una buena imagen de las cuchillas que España está instalando en tres de los 12 kilómetros de frontera que comparte con Marruecos. El camerunés Abang transporta dos años «malviviendo» en el monte. Sentado sobre un tronco al calor de una hoguera al lado de varios compañeros del conjunto afirma que intentó saltar mucho más de 20 ocasiones pero en ninguna logró atravesar a Melilla.

  • Tal es el control y la presión que Marruecos mantiene contra estas personas que han recorrido cientos de km para buscar una vida mejor que creen que les espera al otro lado de la valla.
  • Si intentas acceder al Gurugú, apuntarán la matrícula de tu turismo, registrarán tu identidad, y observarán escrupulosamente que no puedas realizar fotografías o grabar vídeos, o que no lleves comida o útiles que puedas entregar a los inmigrantes.
  • Centenares de subsaharianos son atendidos en el hospital de Nador y en otros centros médicos próximos al monte que corona Melilla por las «brutales agresiones» que les propinan los policías y los militares marroquís, asegura José Palazón, de la ONG Prodein.
  • La situación de los inmigrantes en el Gurugú nunca dejó de ser dificultosa.

Absolutamente nadie podía decir que uno vivía mejor que otro. Ahora muchos están aquí [España], con los que están en África no tengo relación. Y también varios murieron en el mar en el momento en que cogieron la patera. El día que entré en Melilla fue el 11 de marzo de 2015. Antes no había logrado entrar; por el sendero hay óbices, agujeros, y era simple caerse dentro durante la carrera. Lo duro de todo esto es el castigo de la policía a los migrantes. La policía marroquí sube al Gurugú y te coge, te quema los colchones, te tiran la comida al suelo, el arroz o lo que sea.

Vista vía satélite de la ciudad autónoma de Melilla y el monte Gurugú. Con las detenciones de estos días, el miedo de las autoridades, tanto españolas como marroquíes, a que prosigan los asaltos de cientos de inmigrantes a la valla ha disminuido excepcionalmente. España cree que la situación semeja estar más controlada, según asegura un responsable de la Guardia Civil. Si todo sigue relajado, el helicóptero que ha sobrevolado Melilla a lo largo de los últimos días como medida disuasiva dejará de hacerlo. Las autoridades españolas, que ayer ahora habían oído algo de las redadas masivas de los últimos días en Marruecos, están mucho más relajadas.

les transporta el correo y las frescas sandías con qué aliviar la sed, es portador de pedidos, y de forma frecuente atraviesa las zonas enfiladas para llegar a la situación. Una tarde le hieren gravemente al compañero, otro día le matan la caballería, pero visita los puestos avanzados y ni un solo día les falta su correo. En entre los convoyes a Sidi­Hamed el enemigo nos prepara una fuerte emboscada.

Una vez en Nador, tendréis momento de libertad para conocer su centro histórico, ir de compras por sus varias tiendas y deleitaros con la gastronomía marroquí. El reino de Mauritania no se encontraba ubicado en el lugar donde hoy en dia está la moderna Mauritania. A Guinea hay que volver, claro, pues es mi origen, mi país, hay que regresar.

El monte Gurugú es el punto más elevado del cabo de Tres Forcas, en la costa norte de Marruecos (en dicha península se encuentra asimismo la localidad autónoma de españa de Melilla) y forma parte de la sierra de Nador respectivamente. Actualmente es el refugio de muchos inmigrantes irregulares de zonas subsaharianas que aguardan en sus laderas una ocasión para entrar en Melilla, esto es, en España. Un incendio forestal declarado la pasada madrugada en el monte Gurugú, en la ciudad marroquí de Nador, a 15 km de la de españa Melilla, ha asolado hasta ahora al menos 80 hectáreas. Los persigue por el Gurugú, los arresta y los mete después en enormes autobuses de línea blancos custodiados por agentes rumbo a la comisaría de Nador, como ha comprobado este periódico. Después los envía a Oujda, en la frontera con Argelia, lugar desde donde, nuevamente libres, van a tratar de regresar de nuevo a Melilla.

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